ARQUITECTOS
Tailored design Lab
FOTOGRAFÍAS
Yuji Nishijima
SUPERFICIE
105 m²
AÑO
2011
UBICACIÓN
Kaga, Japón
CATEGORÍA
Casas, Renovación
«Viví en esta casa hasta los dieciocho años. Esta casa podría recuperar su paisaje y belleza originales para mí».
Con esta declaración se definió el carácter de este proyecto: renovar la casa de 70 años para hacerla coincidir con el entrañable recuerdo original que el hombre de 70 años guardaba de su antiguo hogar, donde vivió hasta los dieciocho años.
El pueblo circundante prácticamente ha desaparecido debido a la despoblación. El espacio de la planta baja, que originalmente se utilizaba para grandes reuniones y ceremonias del pueblo, se ha remodelado para convertirse en un espacio Doma más íntimo donde reunirse con familiares y amigos cercanos.
Quisimos simbolizar la pureza en el Doma mediante una «renovación por sustracción». Al retirar con cuidado la madera de las viguetas del techo, creamos un amplio espacio a doble altura que deja al descubierto la estructura pura del edificio y revela las robustas cerchas de la cubierta.
La madera, con un elegante tinte rojo tradicional de cedro rojo local que ha conservado su calidad y color originales, se reutiliza desde el techo hacia la planta baja en forma de entarimados, tableros de mesa y pasamanos.
Para completar el Doma y conformar un espacio más solemne, se consolida la tierra original de la planta baja y se abre una ventana en lo alto.
Dado que el propietario había vivido durante 50 años en un centro urbano, también era necesario actualizar la vivienda para convertirla en un espacio habitable moderno mediante una «renovación por adición».
Las paredes deterioradas de la cocina se reemplazaron por una doble pared hermética, aislada y sismorresistente.
Las áreas de sustracción y adición se conectan abriendo un gran ventanal en la pared intermedia que las separa.
Esta conexión crea una relación de percepción mutua entre los espacios, fortaleciendo cada uno de ellos individualmente y la casa en su conjunto.
Nuestra intención en el diseño es recuperar el paisaje y la belleza originales de la casa de acuerdo con la memoria del propietario y, al mismo tiempo, modernizar la vivienda.
Los materiales existentes reflejan el pasado; mediante un método minimalista, los hemos reorganizado con esmero para crear un hogar respetuoso como último hogar para este hombre de 70 años.




















